Empezar un entrenamiento físico es una de las decisiones más importantes y positivas para tu salud. Sin embargo, muchas personas cometen el error de lanzarse al ejercicio sin una evaluación previa o sin un plan estructurado, lo que puede provocar lesiones, desmotivación o incluso complicaciones médicas. Entrenar no se trata solo de “moverse”, sino de hacerlo con conciencia, con técnica y con salud.
🩺 Evalúa tu estado de salud antes de comenzar
Antes de iniciar cualquier rutina, es esencial realizar un chequeo médico general, especialmente si llevas tiempo sin actividad física o si tienes alguna condición preexistente como presión alta, diabetes, problemas articulares, asma o sobrepeso. Un examen médico puede incluir análisis de sangre, evaluación cardiovascular, medición de composición corporal y pruebas de esfuerzo.
Contar con una valoración médica adecuada no solo permite conocer tus límites, sino también prevenir complicaciones. En centros especializados, incluso puedes acceder a un enfoque multidisciplinario con nutricionistas, fisioterapeutas y entrenadores deportivos certificados.
💡 Recomendaciones básicas para empezar con buen pie
Aquí te dejamos algunas recomendaciones fundamentales para que tu experiencia al entrenar sea segura, efectiva y motivadora:
✅ Establece objetivos realistas
No intentes perder 10 kilos en una semana ni ganar músculo de la noche a la mañana. Plantéate metas progresivas: mejorar tu resistencia, aumentar tu fuerza, sentirte con más energía o simplemente moverte 30 minutos al día. Celebrar los pequeños logros te dará impulso para seguir.
✅ Elige el tipo de entrenamiento adecuado para ti
No todos los cuerpos ni todas las personas tienen los mismos gustos ni necesidades. Algunos se sienten cómodos con el entrenamiento funcional, otros con caminatas o natación, y otros con el gimnasio. Lo importante es que disfrutes lo que haces para que se convierta en un hábito y no en una obligación.
✅ No olvides el calentamiento y estiramiento
Calentar antes del ejercicio prepara tus músculos y articulaciones para el esfuerzo físico, ayudando a evitar lesiones. Y al finalizar, dedica al menos 5-10 minutos a estirar. Esto reduce la rigidez muscular y mejora tu recuperación.
✅ Alimentación e hidratación
La nutrición es clave en todo proceso de entrenamiento. Comer sano, equilibrado y con las calorías adecuadas es igual de importante que el propio ejercicio. Además, mantente hidratado antes, durante y después del entrenamiento.
🚫 Errores comunes al iniciar un entrenamiento
Muchos principiantes cometen errores que pueden afectar su salud y su progreso:
- ❌ Entrenar sin descanso: El cuerpo necesita días de recuperación. Entrenar 7 días a la semana sin pausa puede provocar fatiga crónica y lesiones.
- ❌ Copiar rutinas de internet o influencers sin guía profesional. Lo que funciona para otros no necesariamente funciona para ti.
- ❌ Forzar el cuerpo más allá de sus capacidades. Escucha a tu cuerpo, especialmente si sientes dolor fuera de lo normal.




